Cómo Establecer un Almacén Fiscal en México: Guía Completa Paso a Paso
Equipo Camtom·8 de febrero de 2026·10 min
¿Qué es un almacén fiscal y por qué considerarlo?
Un depósito fiscal, regulado por los artículos 119 al 123 de la Ley Aduanera, es un régimen aduanero que permite almacenar mercancías de procedencia extranjera o nacional en almacenes generales de depósito autorizados, sin pagar los impuestos al comercio exterior ni las cuotas compensatorias hasta que las mercancías se retiren para su importación definitiva, exportación o retorno. Este esquema ofrece ventajas financieras significativas para empresas que manejan grandes volúmenes de inventario o que necesitan flexibilidad en la distribución de mercancías.
Modalidades de almacenamiento fiscal
Depósito fiscal general: para todo tipo de mercancías no sujetas a regulaciones especiales. Operado por almacenes generales de depósito autorizados por la Secretaría de Economía
Depósito fiscal para exposiciones y convenciones: mercancías que ingresarán temporalmente al país para eventos específicos
Depósito fiscal para la industria automotriz: esquema especial que permite almacenar vehículos nuevos importados en depósito fiscal hasta su venta al consumidor final
Depósito fiscal para tiendas duty-free: mercancías destinadas a la venta en tiendas libres de impuestos en puertos, aeropuertos y fronteras
Recinto fiscalizado estratégico (RFE): modalidad que permite el manejo, almacenaje y custodia de mercancías con transformación, elaboración o reparación dentro del recinto
Requisitos legales para obtener la autorización
La autorización para operar un depósito fiscal la otorga el SAT a los almacenes generales de depósito que cumplan con requisitos específicos. El proceso involucra tanto a la Secretaría de Economía (para la constitución como almacén general de depósito) como al SAT (para la autorización de recinto fiscalizado). Los requisitos incluyen una inversión mínima en infraestructura de seguridad, sistemas de control de inventarios y personal capacitado.
Estar constituido como almacén general de depósito conforme a la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares del Crédito
Contar con autorización de la CNBV (Comisión Nacional Bancaria y de Valores) para operar como almacén general de depósito
Disponer de instalaciones que cumplan con los requisitos de seguridad establecidos en las Reglas Generales de Comercio Exterior
Implementar un sistema de control de inventarios automatizado compatible con los requisitos del SAT
Contar con circuito cerrado de televisión (CCTV) con almacenamiento mínimo de 90 días
Disponer de personal con conocimientos en materia aduanera y de comercio exterior
Otorgar garantía ante el SAT por un monto determinado en función del valor de las mercancías a almacenar
Inversión estimada
La inversión inicial para establecer un recinto fiscalizado puede oscilar entre 5 y 20 millones de pesos, dependiendo de la ubicación, el tamaño y el tipo de mercancías a manejar. Los costos más significativos son la infraestructura de seguridad (30%), sistemas de TI (25%), adecuación del inmueble (30%) y trámites legales y permisos (15%).
Infraestructura y sistemas requeridos
La infraestructura física y tecnológica de un almacén fiscal debe cumplir estándares rigurosos establecidos por el SAT. Las instalaciones deben tener acceso controlado con registro biométrico de personal, bardas perimetrales de altura mínima, iluminación adecuada y zonas delimitadas para las diferentes operaciones aduaneras. El sistema de control de inventarios debe registrar en tiempo real los movimientos de entrada, salida y permanencia de las mercancías, generando los reportes que la autoridad puede solicitar en cualquier momento.
Sistemas de TI obligatorios
Sistema de gestión de almacén (WMS) con módulo específico para operaciones aduaneras y control de inventarios fiscales
Sistema de CCTV con cámaras HD en todos los accesos, andenes de carga y áreas de almacenamiento, con almacenamiento de al menos 90 días
Control de acceso biométrico para personal y visitantes, con registro de entradas y salidas vinculado al WMS
Conectividad con VUCEM para la transmisión electrónica de pedimentos y consulta de documentos
Sistema de respaldo (backup) que garantice la continuidad de operaciones y la integridad de los registros
Proceso de autorización paso a paso
Constituir la empresa como almacén general de depósito ante la CNBV (6-12 meses)
Adquirir o arrendar el inmueble y realizar las adecuaciones de infraestructura requeridas
Implementar los sistemas de seguridad, CCTV y control de acceso
Instalar el sistema de control de inventarios compatible con los requisitos del SAT
Solicitar la habilitación del inmueble como recinto fiscalizado ante el SAT mediante VUCEM
Recibir la visita de verificación del SAT para constatar que las instalaciones cumplen los requisitos
Obtener la autorización y registrar las operaciones de depósito fiscal ante la aduana correspondiente
Comenzar operaciones manteniendo cumplimiento continuo de las obligaciones del programa
Obligaciones continuas del operador
Una vez obtenida la autorización, el operador del almacén fiscal asume obligaciones permanentes que incluyen mantener la infraestructura en las condiciones autorizadas, presentar reportes periódicos al SAT sobre las mercancías almacenadas, permitir visitas de verificación sin previo aviso, y mantener vigente la garantía financiera. El incumplimiento de estas obligaciones puede resultar en la suspensión o revocación de la autorización, con consecuencias legales y fiscales para las mercancías almacenadas.
Alternativa más accesible
Si no deseas operar tu propio almacén fiscal, puedes utilizar los servicios de un almacén general de depósito ya autorizado. Existen más de 30 operadores autorizados en México con presencia en las principales ciudades y cruces fronterizos. Esta opción te permite acceder a los beneficios del depósito fiscal sin la inversión de establecer tu propio recinto.