El Decreto IMMEX establece cinco modalidades, cada una diseñada para un tipo diferente de operación. Elegir la modalidad correcta desde el inicio es fundamental: determina el tipo de mercancías que puedes importar temporalmente, las obligaciones de control y los beneficios fiscales específicos que obtendrás.
La modalidad controladora permite a una empresa holding o controladora integrar las operaciones de manufactura de dos o más sociedades controladas bajo un solo programa IMMEX. Las sociedades controladas importan, transforman y exportan bajo el paraguas del programa de la controladora. Esta modalidad es común en grupos industriales grandes con múltiples plantas o filiales que comparten procesos productivos.
La ventaja principal es la consolidación: un solo programa, un solo Anexo 24 consolidado y reportes unificados. La desventaja es la complejidad administrativa de coordinar el control de inventarios entre múltiples plantas y la responsabilidad solidaria de la controladora por las obligaciones de todas las controladas.
Es la modalidad más común y la que usualmente se asocia con el concepto de maquiladora. Cubre la importación temporal de insumos para la elaboración, transformación o reparación de productos de exportación. La empresa importa materias primas, las transforma en un producto terminado o semiterminado y exporta el resultado. Aplica a manufactura, ensamble, reparación y remanufactura.
Diseñada para empresas que prestan servicios de exportación. No transforman mercancías físicamente, pero utilizan insumos importados para prestar servicios al extranjero. Ejemplos incluyen centros de reparación y mantenimiento de equipo, laboratorios de pruebas que reciben muestras del extranjero, y centros de distribución que reacondicionan productos para reexportación.
La modalidad de albergue o shelter permite que empresas extranjeras que no tienen presencia legal en México operen bajo el programa IMMEX de una empresa mexicana albergadora. La empresa shelter proporciona la infraestructura legal, fiscal y administrativa; la empresa extranjera aporta la tecnología, el proceso productivo y los clientes. Es el modelo más usado por empresas extranjeras que prueban el mercado mexicano antes de establecer su propia operación.
Con el nearshoring, la modalidad de albergue ha crecido significativamente. Empresas de Asia y Europa utilizan el modelo shelter para iniciar manufactura en México en cuestión de meses, sin necesidad de constituir una persona moral mexicana ni obtener su propio IMMEX.
Permite a la empresa IMMEX registrar a un tercero (subcontratista) que realizará parte del proceso productivo. Los insumos importados temporalmente pueden transferirse al subcontratista para su transformación y retornar a la empresa IMMEX para exportación. Es ideal cuando parte del proceso productivo se subcontrata, como tratamientos térmicos, galvanizado o ensamble de subensambles.
Es posible tener más de una modalidad o combinar IMMEX con otros programas como PROSEC. Lo importante es que la modalidad elegida refleje fielmente tu operación real, ya que la Secretaría de Economía y el SAT verifican la congruencia entre la modalidad registrada y las operaciones efectivas.
Antes de solicitar tu IMMEX, consulta con un especialista en comercio exterior. Elegir la modalidad incorrecta genera problemas en auditorías y puede requerir una modificación formal ante la Secretaría de Economía.
Equipo Camtom
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