Con 14 tratados de libre comercio (TLC) que cubren más de 50 países, México tiene una de las redes de acuerdos comerciales más extensas del mundo. Estos tratados permiten que las mercancías originarias de los países socios ingresen a México con aranceles reducidos o eliminados, y viceversa. Para los importadores, esto representa un ahorro potencial de miles de millones de pesos en aranceles cada año, pero solo si saben cómo aprovecharlos correctamente.
Cuando importas un producto originario de un país con el que México tiene un TLC, puedes aplicar una tasa arancelaria preferencial que es menor (o cero) comparada con la tasa de Nación Más Favorecida (NMF) que pagarías sin el tratado. Por ejemplo, un producto textil de Estados Unidos podría tener un arancel NMF del 25%, pero bajo el T-MEC la tasa preferencial es 0%. La diferencia es significativa: en una importación de $1,000,000 MXN, pasar del 25% al 0% representa un ahorro de $250,000 MXN.
Para aplicar la preferencia arancelaria, la mercancía DEBE ser originaria del país socio según las reglas de origen del tratado. No basta con que se envíe desde ese país: debe haber sido producida, cultivada o transformada sustancialmente ahí.
Las reglas de origen son los criterios que determinan si un producto califica como 'originario' de un país socio del TLC. Existen varios criterios según el tratado y el producto:
Para aplicar la preferencia arancelaria, necesitas un certificado de origen válido que demuestre que el producto cumple con las reglas de origen del tratado. Cada TLC tiene su propio formato y requisitos. En el T-MEC, el certificado puede emitirlo el productor, el exportador o el importador si tiene información suficiente. En otros tratados, como el TLCUEM, se requiere un certificado EUR.1 emitido por la autoridad competente o una declaración en factura del exportador.
El T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá) entró en vigor el 1 de julio de 2020 reemplazando al TLCAN. Representa más del 80% del comercio exterior de México. Las principales diferencias con el TLCAN incluyen reglas de origen más estrictas para el sector automotriz (75% de contenido regional vs 62.5%), nuevas disposiciones sobre comercio digital, protección laboral y ambiental, y la obligatoriedad de los certificados de origen electrónicos.
Se estima que solo el 65% de las importaciones que califican para preferencia arancelaria bajo un TLC efectivamente la utilizan. El 35% restante paga aranceles NMF innecesariamente. Para muchas empresas, revisar sus operaciones y aplicar correctamente los TLC es la forma más rápida de reducir costos de importación.
“Los tratados de libre comercio son herramientas poderosas, pero solo benefician a quienes saben usarlas. El primer paso es revisar tu portafolio de importaciones y verificar cuáles califican para preferencias arancelarias que no estás aprovechando.”
— Equipo Camtom
Equipo Camtom
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