Un error en la clasificación arancelaria puede generar multas del 70% al 100% de los impuestos omitidos, recargos, actualizaciones, y en casos graves, el embargo de la mercancía y procedimientos penales por contrabando equiparado. Según datos del SAT, las inconsistencias en clasificación arancelaria representan el 40% de las infracciones detectadas en reconocimientos aduaneros.
Uno de los errores más frecuentes es buscar la fracción arancelaria por el nombre comercial del producto en lugar de analizar su naturaleza, composición material y función. La TIGIE clasifica por lo que el producto ES, no por cómo se llama. Por ejemplo, una 'cortina de baño' puede clasificarse como artículo textil o como artículo de plástico, dependiendo de su material de fabricación.
Siempre analiza primero: ¿de qué material está hecho? ¿Para qué sirve? ¿Cómo se presenta? Las Reglas Generales de Interpretación del Sistema Armonizado son tu guía obligatoria.
Las 6 Reglas Generales de Interpretación (RGI) establecen el orden y los criterios para clasificar mercancías. Muchos clasificadores saltan directamente a buscar en los textos de las partidas sin seguir el proceso sistemático. La Regla 1 indica que la clasificación se determina por los textos de las partidas y sus notas legales. Si no se puede clasificar por la Regla 1, se aplican las Reglas 2 a 6 en orden secuencial.
Las notas legales de sección y capítulo son vinculantes y prevalecen sobre los textos de las partidas. Muchos clasificadores leen el texto de la partida sin consultar las notas, lo que lleva a clasificaciones incorrectas. Por ejemplo, las notas del Capítulo 85 excluyen ciertos artículos que podrían parecer electrónicos pero que se clasifican en otros capítulos por su función principal.
Un producto terminado y sus partes o accesorios pueden clasificarse en fracciones muy diferentes, con aranceles distintos. La Regla 2(a) indica que un artículo incompleto o sin terminar se clasifica como el artículo completo si tiene las características esenciales del producto terminado. Sin embargo, las partes sueltas que no tienen la característica esencial del producto terminado se clasifican como partes.
La TIGIE se actualiza periódicamente, y las fracciones arancelarias pueden cambiar, fusionarse, dividirse o eliminarse. Usar una clasificación de hace 2 o 3 años sin verificar su vigencia es un error común que puede resultar en la declaración de una fracción inexistente o incorrecta. Cada vez que importes un producto, verifica que la fracción siga vigente en la TIGIE actual.
“La clasificación arancelaria no es una actividad que se pueda automatizar al 100%, pero sí es una actividad donde la tecnología puede reducir drásticamente los errores humanos.”
— Equipo Camtom
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