PROSEC e IMMEX son los dos programas más importantes para la industria manufacturera en México. Aunque ambos reducen los costos de importación, lo hacen de maneras fundamentalmente diferentes. El PROSEC reduce el arancel ad valorem; el IMMEX elimina aranceles e IVA mediante importación temporal. Entender cuándo usar cada uno es clave para optimizar la estrategia de comercio exterior de cualquier empresa.
El PROSEC es ideal para empresas que fabrican en México y venden su producto en el mercado interno. La gran ventaja es que no existe obligación de exportar, lo que libera a la empresa de los controles de inventario y los plazos de permanencia del IMMEX. Sectores como el alimentario, farmacéutico y de construcción, donde la mayor parte de la producción se consume nacionalmente, se benefician enormemente del PROSEC.
IMMEX es superior cuando la empresa exporta una proporción significativa de su producción, ya que no solo elimina el arancel sino también el IVA de importación. Para una maquiladora que exporta el 90% de su producción, el ahorro en IVA puede ser más significativo que la reducción de arancel. Además, IMMEX permite importar temporalmente activos fijos como maquinaria y equipo.
La combinación PROSEC + IMMEX es la estrategia más potente. Funciona así: los insumos que se incorporan en productos para exportación se importan temporalmente bajo IMMEX (sin arancel, sin IVA). Los insumos para productos que se venden en México se importan definitivamente bajo PROSEC (arancel reducido, con IVA). Esto requiere un control de inventarios riguroso, pero el ahorro justifica la complejidad operativa.
Empresas automotrices de Tier 1 y Tier 2 frecuentemente operan con ambos programas. Importan temporalmente bajo IMMEX los componentes que ensamblan para exportar a la planta OEM en Estados Unidos, y usan PROSEC para los insumos de autopartes que venden en el mercado de refacciones nacional.
Si tienes IMMEX y decides vender producción en mercado nacional, debes cambiar el régimen de los insumos temporales a definitivos. Al hacerlo, puedes usar el arancel PROSEC para el cambio de régimen, pagando solo la tasa preferencial en vez del arancel general de la TIGIE.
Si tu empresa apenas inicia operaciones de manufactura y no tienes claro cuánto exportarás, el PROSEC es el punto de partida más sencillo: menos obligaciones, sin controles de inventario temporal, sin plazos de permanencia. Conforme crece tu proporción de exportación, puedes agregar el IMMEX como programa complementario.
Equipo Camtom
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