El pedimento aduanal es la declaración fiscal y aduanera que ampara legalmente la importación o exportación de mercancías en México. Se presenta electrónicamente ante el SAT a través del Sistema de Automatización Aduanera Integral (SAAI) y es el documento base sobre el cual se determinan y pagan todos los impuestos al comercio exterior: IGI, DTA, IVA, IEPS y cuotas compensatorias. Sin pedimento válido, ninguna mercancía puede ingresar o salir legalmente del país. Su fundamento legal está en el artículo 36 de la Ley Aduanera.
El pedimento se compone de varias secciones definidas en el Anexo 22 de las Reglas Generales de Comercio Exterior (RGCE). El encabezado contiene datos generales: número de pedimento (15 dígitos), tipo de operación, clave de pedimento, aduana de entrada/salida, RFC del importador y patente del agente aduanal. La sección de partidas detalla cada mercancía: fracción arancelaria (8 dígitos), descripción, cantidad, unidad de medida, valor en aduana, país de origen y los impuestos calculados.
El pedimento es electrónico desde hace años, pero su representación impresa (la 'copia simple') sigue siendo necesaria para acompañar la mercancía durante el despacho y como respaldo ante verificaciones. El número de pedimento es el identificador único de cada operación ante el SAT y se usa para consultar el estatus en el portal de VUCEM.
El pedimento lo elabora el agente aduanal o la agencia aduanal autorizada, quienes actúan como representantes legales del importador ante la aduana. El agente captura la información en el SAAI a partir de la factura comercial, el packing list, el conocimiento de embarque (BL o AWB), el certificado de origen (si aplica) y otros documentos. El importador es responsable de proporcionar información veraz y el agente aduanal es corresponsable de la exactitud de lo declarado.
El costo del pedimento incluye varios conceptos: los honorarios del agente aduanal (generalmente entre $3,500 y $8,000 MXN por operación, más un porcentaje del valor cuando aplica), el DTA (0.8% del valor en aduana), la prevalidación del pedimento (~$300 MXN), y los impuestos correspondientes (IGI, IVA, IEPS). Los honorarios del agente aduanal no están regulados por ley y varían según la complejidad de la operación y el volumen del importador.
La clasificación arancelaria correcta es el insumo más importante del pedimento. Un error en la fracción puede generar impuestos incorrectos, multas o retención de mercancía. Camtom clasifica tus productos automáticamente con IA, calcula los impuestos estimados y verifica las regulaciones no arancelarias antes de que tu agente aduanal elabore el pedimento.
¿Quieres asegurar que tu pedimento sea correcto desde el inicio? Prueba Camtom gratis y clasifica tus productos en segundos.
Equipo Camtom
Equipo Editorial
Descubre por qué más de 100 agencias ya operan con nosotros.